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Imagen de un técnico de campo revisando un panel

¿Qué es internet de las cosas (IoT)?

Internet de las cosas (IoT) es una red de objetos y dispositivos (es decir, “cosas”) conectados que están equipados con sensores (y otras tecnologías) que les permiten transmitir y recibir datos –desde y hacia otras cosas y sistemas–. Hoy, IoT es ampliamente usada en configuraciones industriales (IIoT) y es sinónimo de la Industria 4.0.

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Definición de IoT en detalle

En los términos más generales, internet de las cosas incluye cualquier objeto —o "cosa"— que pueda conectarse de manera inalámbrica a una red de Internet. Pero hoy en día, IoT refiere más específicamente cosas conectadas que están equipadas con sensores, software y otras tecnologías que les permiten transmitir y recibir datos –con el propósito de informar a los usuarios o automatizar una acción–. Tradicionalmente, la conectividad se lograba principalmente a través de wi-fi, mientras que hoy el 5G y otros tipos de plataformas de red ofrecen la promesa de manejar enormes data sets, casi en cualquier lugar, con velocidad y confiabilidad.

Una vez que los dispositivos de IoT recopilan y transmiten los datos, el punto final es aprender tanto como sea posible de ellos y hacer que brinden resultados e información estratégica cada vez más precisos y sofisticados. Aquí es donde entran en juego las tecnologías de IA: potenciando las redes de IoT con el poder de IA generativa, machine learning y analíticas de datos.

Impulsores clave del crecimiento de IoT

En solo unas décadas, los datos de IoT han crecido exponencialmente, y es probable que eso continúe. Entonces, ¿qué desencadenó este auge de Internet de las cosas? Para que IoT evolucionara, un conjunto específico de tecnologías debió unirse y avanzar al mismo tiempo.

¿Cómo funciona IoT?

Los dispositivos de IoT son nuestros ojos y oídos cuando no podemos estar físicamente presentes —capturando cualquier dato para el cual estén programados—. Estos datos se pueden recopilar y analizar para ayudarnos a fundamentar y automatizar las acciones o decisiones posteriores. Hay cuatro etapas clave en este proceso:

  1. Capture los datos. A través de sensores, los dispositivos de IoT capturan datos provenientes de sus entornos. Esto podría ser algo tan simple como la temperatura o tan complejo como un feed de video en tiempo real.
  2. Comparta los datos. Usando las conexiones de red disponibles, los dispositivos de IoT envían estos datos a un sistema en la nube pública o privada (dispositivo-sistema-dispositivo), a otro dispositivo (dispositivo-dispositivo), o los almacenan localmente tal como está indicado para el procesamiento edge.
  3. Procesar los datos. En este punto, el software está programado para hacer algo en base a esos datos —p. ej., encender un ventilador o enviar una alerta—.
  4. Actúe a partir de los datos. Son analizados los datos acumulados provenientes de todos los dispositivos de una red de IoT. Esto brinda información estratégica poderosa para fundamentar acciones y decisiones de negocio confiables.

Ejemplos de redes de IoT en acción

Las redes de IoT y los datos que generan están presentes en prácticamente todos los aspectos de la vida moderna —en nuestros hogares, nuestros autos, nuestras tiendas e incluso en nuestros cuerpos—.

¿Cuáles son los usos industriales de los datos de IoT?

De los billones de gigabits de datos que generamos cada año, la internet de las cosas industrial (IIoT o Industria 4.0) es la mayor (y de más rápido crecimiento) productora de datos. Este crecimiento de los datos proviene de innumerables fuentes, desde cámaras de vigilancia hasta autos conectados y aplicaciones para fabricación y transporte. Hoy en día, los datos de IIoT se generan, recopilan y aprovechan en prácticamente todas las industrias, desde la gestión de la cadena de suministro hasta el cuidado de la salud.

Una de las áreas donde la tecnología de IIoT está creciendo más rápido es dentro de la fabricación y las cadenas de suministro. En una fábrica inteligente, los sensores pueden detectar e incluso prever problemas mecánicos para que las cosas funcionen de manera fluida. También pueden recopilar y analizar datos operativos para encontrar flujos de trabajo y procesos que sean los más rápidos y eficientes —los cuales luego pueden ser automatizados a través de un sistema central—. En las cadenas de suministro, las soluciones de IoT ayudan a optimizar las operaciones de punta a punta. Se puede hacer seguimiento de la seguridad y procedencia de materias primas y suministros. La carga, envío y logística de última milla se pueden monitorear en tiempo real. Y los clientes pueden tener actualizaciones en directo sobre el estado de sus pedidos o el origen de sus productos.

El futuro de IoT

Lo que podemos esperar en el futuro es una integración más fluida entre la tecnología y la experiencia humana. Si bien el metaverso aún puede tardar algunos años, el audio 3D, la realidad virtual avanzada, las sensaciones hápticas y la personalización en tiempo real potenciada por IA significarán que nuestra interacción con los dispositivos que nos rodean permitirá experiencias sensoriales cada vez más "reales". Además, con el auge del 5G y la ubiquidad global de la conectividad rápida, los humanos tendrán una capacidad cuántica para compartir estas experiencias a cualquier distancia. Las implicancias de esto son vastas y tienen el potencial de cambiar nuestro modo de abordar algunas de nuestras actividades e instituciones más fundamentales, tales como lugares de trabajo, atención quirúrgica y médica, bienes raíces, compras, viajes, y relaciones humanas en general.