Los vehículos conectados actuales pueden manejar volúmenes de datos de hasta 25 gigabytes por hora, y esa cifra no hará más que aumentar. Esta variedad y volumen de datos de ida y vuelta ayudan a los fabricantes a desarrollar mejores vehículos y experiencias dentro del vehículo, reducir el consumo de energía y aumentar la seguridad. También impulsa flujos de ingresos completamente nuevos, como los modelos de suscripción bajo demanda y las herramientas personalizadas para flotas y proveedores de logística, para ayudarlos a mejorar significativamente la eficiencia y la rentabilidad.
Pero para muchos fabricantes tradicionales de automóviles y OEM, este es un territorio desconocido. Reconocen el valor que se encuentra en los conjuntos de datos de conductores y vehículos, y comprenden la importancia de ofrecer experiencias y funciones personalizadas para los conductores. Pero para implementar eficazmente estos nuevos procesos operativos y modelos de negocio, las partes interesadas de toda la cadena de valor automotriz deben colaborar e incorporar nuevas fuentes de conocimiento tecnológico. Parte de esa colaboración incluye almacenar y gestionar centralmente diversos volúmenes de datos transaccionales y de uso, y apoyarse en soluciones y analíticas impulsadas por IA para aprovechar todo el poder y potencial de negocio de todos esos datos.
Fuentes de datos de automóviles conectados
Los automóviles modernos están equipados con cientos de sensores, que son la principal fuente de datos de los automóviles conectados. Sin embargo, la conectividad mejorada y la informática de alta capacidad permiten que esos datos provengan de diversos otros lugares. Estas son las tres fuentes principales de datos de los automóviles conectados:
La telemática vehicular se compone de dispositivos, como GPS, sensores en el vehículo y unidades de control, es decir, todas las herramientas utilizadas para recibir y registrar datos en un automóvil conectado.
La comunicación V2X significa “vehículo a todo” y es la comunicación en tiempo real entre un vehículo y cualquier entidad que pueda afectar al vehículo o verse afectada por este. En realidad, V2X es un término general que comprende siete conjuntos diferentes de comunicación de vehículo con algo:
- Del Vehículo a la red (V2N) conecta el vehículo mediante las redes celulares existentes (LTE, 4G, 5G). En esencia, el automóvil se convierte en un dispositivo en sí mismo, lo que le permite interactuar con otros vehículos y otros dispositivos, tal como un teléfono móvil.
- Vehículo a infraestructura (V2I) es un intercambio bidireccional entre el vehículo y la infraestructura vial, que incluye cámaras, semáforos, demarcaciones de carril, señales de tránsito, parquímetros, etc.
- De vehículo a vehículo (V2V) utiliza frecuencias de comunicación dedicada de corto alcance [DSRC], lo que permite que los vehículos dentro del alcance compartan su velocidad, ubicación o dirección.
- Del vehículo a la nube (V2C) aprovecha el acceso V2N a redes de banda ancha para intercambiar datos en la nube. Los fabricantes suelen utilizar esto para realizar de forma remota actualizaciones de software y diagnósticos de vehículos. También se puede utilizar para comunicarse con otros dispositivos de IoT que el usuario elija conectar.
- De vehículo a peatón (V2P) puede, por ejemplo, conectarse a sensores en sillas de ruedas o cochecitos para advertir sobre su proximidad. Los sistemas más sofisticados también pueden aprender a detectar e identificar a peatones que se aproximan o a niños jugando cerca de la vía.
- De vehículo a dispositivo (V2D) suele funcionar mediante una conexión Bluetooth. Los ejemplos incluyen Google Android Auto o el sistema Apple CarPlay, que permite que los smartphones, las tablets y los dispositivos wearables interactúen con el sistema de infoentretenimiento del automóvil.
- De vehículo a red (V2G), donde “red” se refiere a la red eléctrica, V2G proporciona un intercambio de datos bidireccional entre los VE y la red inteligente. Esta tecnología ayuda a optimizar el uso de energía e incluso permite que los “prosumidores” vendan o redistribuyan el excedente de energía de la batería de sus VE.
Los sistemas de infoentretenimiento para automóviles están diseñados para ofrecer información y entretenimiento a través de pantallas táctiles e interfaces de audio/video. Cuando se combinan con servicios de integración de smartphones, brindan a los conductores acceso manos libres a elementos como mensajes de texto, correos electrónicos y bibliotecas de música. Con frecuencia, también admiten servicios de transmisión de video para entretener a los pasajeros en los asientos traseros.
Aprovechar los datos de los vehículos: más fácil decirlo que hacerlo
Las apuestas son altas para los fabricantes de automóviles conectados. No existe mercado para las tecnologías inteligentes que solo funcionan la mayoría de las veces. Tampoco estarán contentos los clientes de pagar por servicios que no puedan demostrar una utilidad inmediata y protocolos de seguridad sólidos. Algunos de los obstáculos que los fabricantes de automóviles de hoy están trabajando por superar incluyen:
- Infraestructura insuficiente: durante décadas, los proveedores de telefonía móvil han trabajado para alcanzar el objetivo final de proporcionar “cobertura en cualquier lugar”, al tiempo que mejoran constantemente la capacidad de sus redes para gestionar las crecientes demandas de velocidad y mayores volúmenes de datos. Los fabricantes de automóviles conectados enfrentan desafíos similares y, nuevamente, hay mucho en juego porque una conectividad “razonablemente confiable” simplemente no es suficiente. A medida que los usuarios dependen más de la conectividad vehicular y se desarrollan y venden más servicios, la pérdida de conectividad genera exponencialmente más inconvenientes y problemas para el conductor. La mayoría de los fabricantes de automóviles consideran que 5G es la opción evidente para una conectividad confiable, pero esto aún no está del todo asegurado, por lo que la industria sigue firmemente en la fase inicial, con importantes inversiones destinadas a capacidades e I+D para la tecnología de conectividad del futuro.
- Retraso en ciberseguridad: para que las tecnologías de automóviles conectados sean cada vez más relevantes y competitivas, los fabricantes de automóviles están capturando datos cada vez más personalizados de los usuarios. Esto puede incluir datos biométricos, preferencias, destinos frecuentes y portales a otros dispositivos y aplicaciones personales. Sin embargo, sorprendentemente, solo el 10% de los profesionales de seguridad de la industria automotriz dice que sus organizaciones tienen un equipo de ciberseguridad centralizado que está a la altura de apoyar el proceso de desarrollo de productos a medida que este madura. A medida que los consumidores se vuelven más expertos en datos, exigen cada vez más protocolos de seguridad transparentes y sumamente robustos para todos sus dispositivos de IoT y conectados, incluidos los automóviles.
- Datos complejos y modelos de suscripción: procesar y gestionar el creciente volumen de datos de automóviles conectados es un desafío cuyo costo y complejidad aumentan cada año. Para que las funciones de los automóviles conectados sigan siendo viables y rentables, los fabricantes de automóviles deben definir muchas de las variables que afectan el costo de la conectividad, así como la forma de recuperar esos costos de una manera que tenga sentido y agregue valor para los consumidores.
El origen de los datos, la ubicación geográfica del automóvil, las infraestructuras disponibles y los requisitos de rendimiento tienen un impacto significativo en el tipo de suscripciones que se pueden ofrecer de manera realista. Por ejemplo, si bien todos los conductores de automóviles conectados esperan un servicio continuo sin importar dónde se encuentren, puede haber cierta tolerancia a la interrupción de los servicios de infoentretenimiento para el consumidor, mientras que los vehículos de emergencia, o las víctimas de accidentes o averías, tienen un enfoque mucho más estricto de tolerancia cero ante las fluctuaciones en la conectividad. Desde el punto de vista del fabricante y del cliente, los costos que afectan al usuario asociados con los servicios de suscripción deben seguir siendo predecibles. Para abordar este desafío, los proveedores de servicios de red para automóviles tendrán que definir claramente sus características y limitaciones para que los usuarios entiendan qué esperar.
- Alta competencia por la lealtad del cliente: los smartphones han elevado enormemente el nivel en cuanto a velocidad, experiencia de usuario, funcionalidad y facilidad de uso. Para los fabricantes de automóviles, esto significa que no solo deben desarrollar aplicaciones para el automóvil realmente útiles y prácticas, sino que también deben hacer que sean tan intuitivas y fáciles de usar como el teléfono inteligente del conductor. Esta es, de hecho, una tarea bastante desalentadora, y los fabricantes de autos conectados compiten por resolverla correctamente. Criterios tradicionales, como la eficiencia del combustible y los tiempos de aceleración de cero a sesenta, ahora se citan junto con una “interfaz intuitiva” como características competitivas en un automóvil nuevo.
Monetización de datos de vehículos con nuevos servicios de movilidad
Una encuesta de 2020 realizada por McKinsey reveló que, en promedio, hasta el 60% de los encuestados cambiaría de marca de automóvil para lograr una mejor conectividad. De manera similar, el 39% de los consumidores estaba interesado en desbloquear funcionalidades digitales adicionales después de comprar un vehículo. Esto se traduce en ingresos globales potenciales por la monetización de datos de automóviles de hasta 750 mil millones de dólares para 2030. A medida que los fabricantes de automóviles se recuperan de un par de años disruptivos, los fabricantes de automóviles y OEM más innovadores y resilientes están explorando formas de redoblar sus esfuerzos en mejores ofertas de servicio al cliente y mayores oportunidades de nuevos ingresos. Estos son algunos de los nuevos métodos para generar ingresos:
- Generar ingresos directos mediante la personalización de funcionalidades y servicios para permitir que los conductores desbloqueen las características que son más importantes para ellos. Por ejemplo, los conductores urbanos pueden valorar los datos que les ayudan a encontrar y pagar estacionamiento, mientras que un usuario rural podría preferir sensores para monitorear la fatiga del conductor o acceder a condiciones de la vía en tiempo real. Los conductores mayores pueden querer opciones de seguridad avanzadas, mientras que los conductores más jóvenes o los padres pueden valorar mejores opciones de infoentretenimiento y transmisión de video. En esencia, un nuevo automóvil conectado es algo así como una hoja en blanco: solo se incluyen los datos conectados más esenciales, pero para activar funcionalidades adicionales en la nube, los conductores deben elegir y pagar las funcionalidades específicas que desean.
- Aportar valor a los productos existentes al ofrecer soluciones conectadas que ayudan a los conductores a ahorrar dinero y optimizar la eficiencia. Por ejemplo, asociarse con compañías de seguros y utilizar datos de los conductores para ofrecer planes personalizados de seguros y garantías que recompensen a los conductores responsables. O analizar los patrones de conducción y los destinos frecuentes para ofrecer horarios personalizados y servicios de planificación de rutas que ayuden a los conductores a ahorrar combustible y tiempo en sus desplazamientos habituales. También estamos viendo un enorme crecimiento de flotas de MaaS (movilidad como servicio) de propiedad independiente, como Uber y Lyft, redes de entrega urbana y redes de uso compartido de automóviles entre pares. Y aunque estas redes funcionan con conectividad móvil, también tienen un enorme potencial para volverse más optimizadas, eficientes y rentables mediante la aplicación de información estratégica basada en datos personalizados de automóviles conectados.
- Optimizar las redes logísticas para respaldar la creciente demanda de entregas el mismo día y al día siguiente. El efecto Amazon ha cambiado la configuración de las cadenas de suministro y la logística de cumplimiento. A medida que los bienes de consumo se fragmentan desde uno o dos almacenes centrales hacia cientos de centros de distribución regionales, las empresas enfrentan el desafío de mantener sus flotas de entrega de última milla funcionando sin problemas. Cuando los datos de vehículos conectados se combinan con las analíticas impulsadas por IA, los gerentes de logística pueden optimizar rutas, reducir costos de mantenimiento y disminuir la frecuencia de averías y retrasos.
- La reducción de riesgos y pérdidas es una preocupación primordial para cualquier gerente de flota, independientemente del tipo de vehículo o de la naturaleza de su servicio. Los sistemas de datos de vehículos conectados pueden realizar diagnósticos periódicos de los vehículos, alertar sobre problemas inminentes y recordar el mantenimiento necesario. Los sensores también pueden ayudar a evaluar el comportamiento de los conductores para garantizar prácticas seguras y corteses, así como un uso eficiente del tiempo en carretera y durante los períodos de inactividad. Y estos son solo algunos ejemplos de la amplia gama de servicios de suscripción a datos comerciales personalizables que ayudan a reducir el riesgo y a aportar valor tanto para el cliente como para el fabricante.
Privacidad de datos de vehículos y ciberseguridad automotriz
En los automóviles conectados modernos, el creciente volumen de datos personales y la mayor integración de otros dispositivos de IoT y móviles representan una amenaza de seguridad evidente, lo que convierte a los automóviles conectados en un objetivo atractivo para la piratería informática.
En 2021, se desarrolló WP.29: Sistema de gestión de ciberseguridad de vehículos en cooperación con la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE). El documento reconoció la posible vulnerabilidad de los vehículos conectados como objetivos de ciberataques. El objetivo de WP.29 es hacer de la ciberseguridad una parte integral de todo el ecosistema de vehículos conectados. Pronto, los OEM deberán implementar un sistema certificado de gestión de ciberseguridad (CSMS) a lo largo de todo el ciclo de vida de cualquier vehículo conectado.
En este momento, muchas empresas de ciberseguridad están trabajando con proveedores y otras empresas del sector en la adopción de protocolos CSMS. Esto incluye proteger las fases de diseño y desarrollo con tecnologías de cifrado como el cifrado que preserva el formato (FPE) y el uso de redes privadas virtuales (VPN) para ocultar características de los datos originales y de las redes de comunicación. Estos son algunos de los pasos cruciales que los fabricantes y OEM están tomando para cumplir con los requisitos de seguridad a lo largo de la cadena de suministro, sin dejar de permitir la recopilación y el procesamiento de datos importantes. Este equilibrio es esencial para aprovechar todo el potencial de los datos de los automóviles conectados.
Datos del vehículo conectado: ¿cuál es el próximo paso?
Además de la creciente ubicuidad de las tecnologías de autos conectados, el World Resources Institute informa que las ventas de vehículos eléctricos (VE) de pasajeros también han aumentado aproximadamente en un 50% anual desde 2015. Si esta tasa de crecimiento continúa, los VE podrían representar alrededor del 50% de todas las ventas de automóviles para 2026 y cerca del 100% para 2028. Y aunque los expertos afirman que aún faltan varios años para que haya automóviles verdaderamente autónomos, los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) se están volviendo rápidamente más sofisticados y competitivos.
Entonces, ¿qué significa esto para la industria automotriz? Por un lado, es una gran cantidad de cambios que asimilar en poco tiempo, y significa trabajar con muchos OEM nuevos con gran componente tecnológico, desarrolladores y socios de seguridad. Pero, por otro lado, es una especie de renacimiento que aporta una innovación que realmente cambia las reglas en una industria que, antes de la era digital, no había cambiado tanto en 50 años. Y, al final, son los datos los que sustentan e informan sobre toda esta nueva tecnología. Cómo se comportan los conductores, cómo se desempeñan los vehículos, adónde va la gente y cómo quiere llegar allí… los datos brindan las respuestas a todas estas preguntas. Y cuando esos datos se reúnen en un centro ágil potenciado por IA, para analizarlos y gestionarlos, proporcionan la potente información estratégica procesable que el sector automotriz necesita para avanzar con sus conductores hacia la era digital.
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