Acuerdos de libre comercio: Un desafío para las PyMEs
Desde hace más de 20 años, Latinoamérica ha dado pasos decisivos con miras a la integración e inserción de la región en la economía internacional. Los acuerdos comerciales se han convertido en el pan de cada día de las agendas políticas de los gobiernos y en los más recurrentes titulares de los periódicos de los países latinos.
Orientados a buscar mayores y mejores opciones para los productos nacionales de exportación y un marco jurídico sólido para las inversiones y el comercio, los acuerdos comerciales que los países han suscrito y los que están por firmarse se convierten en un factor decisivo para el futuro de las pymes, que sin duda, conforman la gran mayoría de empresas de la región, afirmación comprobada por el estudio realizado en 2006 de la consultora internacional de tecnología International Data Corporation (IDC), que indica que existen en América Latina un estimado de 10.726.066 pymes.
Ante un escenario de acuerdos comerciales y tratados de libre comercio, las pymes en los países latinoamericanos deben asumir varios retos para acceder a mercados internacionales y sacar de ellos el mejor provecho.
Como primera medida, es de vital importancia que sus directivos conozcan el impacto de hacer parte de este contexto y sean conscientes de los beneficios que éste les traería. Esta situación es reflejada en los resultados del UPS Latin America Business Monitor, estudio realizado a aproximadamente 500 líderes empresariales de las pequeñas y medianas empresas más importantes en América Latina entre los meses de febrero y marzo del 2006, de los cuales, un 92% de estos ejecutivos aseguran que la liberación de las barreras comerciales y el establecimiento de acuerdos de libre comercio entre América Latina y países de la Unión Europea, China y los países de la misma región es importante para promover una mayor prosperidad para sus empresas; mientras que el 83% indica que es necesario contar con pactos similares entre la región y Estados Unidos.
Adicionalmente, las pymes deben superar el desafío del financiamiento. Mucho se ha hablado de la carencia de respaldo a las pymes, debido a que se cree que son pocas las oportunidades de crédito, lo que les obliga a endeudarse por otras vías. Existe dificultad para acceder a un crédito oportuno y barato, debido fundamentalmente a su debilidad en las garantías de respaldo y su alto índice de riesgo.
Sin embargo, han surgido varios esfuerzos para proporcionar créditos y facilidades de financiamiento. Es el caso de la Comunidad Andina de Naciones, que desde 2004 ha diseñado de un Sistema Andino de Garantías para las pymes, mecanismo comunitario que permite articular y fortalecer los esfuerzos que en materia de garantías vienen haciendo los países andinos, con el fin, entre otros, de facilitarles el acceso a la financiación.
Las grandes multinacionales también ofrecen sus opciones. Por ejemplo, SAP, líder mundial en soluciones tecnológicas de negocios creó SAP Financing, un servicio disponible en América Latina que permite a las pymes clientes de SAP, optar por una modalidad de financiación mediante leasing, con tasas adaptables a las necesidades del cliente y plazos de, por lo menos 3 años, en pesos y dólares, con tasa fija o con tasa variable, con el fin de adquirir software, mantenimiento y servicios de la compañía.
Asimismo, han surgido iniciativas locales, en cada país, como es el caso del Fondo Nacional de Garantías (FNG) en Colombia, que con el ánimo de facilitar el desembolso de recursos para las pymes colombianas, brindará respaldo a los empresarios de estas empresas para que accedan a los cupos rotativos de crédito, desde agosto de 2007. “Se encontró que muchas pymes no estaban teniendo acceso a alternativas de financiación por no contar con el respaldo del Fondo y por esto, se tomó la decisión de diseñar un producto de garantía que se ajustara a esta modalidad de crédito”, dijo el presidente del Fondo, Juan Carlos Durán.
Otro de los desafíos que se ponen de manifiesto en un escenario de acuerdos comerciales para las pymes corresponde al nivel de capacitación para enfrentarse a un contexto ampliado. Es necesario, desde el manejo de otros idiomas como el inglés, hasta los conocimientos más específicos propios de cada sector. Para este desafío también existen ideas en cada país que buscan preparar a los empresarios para enfrentar una política comercial abierta. Por ejemplo, el Ministerio de Economía de Guatemala lanzó durante el primer semestre de 2007 el programa Pymexporta con el apoyo económico de la Unión Europea. Con este, los empresarios de la pyme de ese país quienes deseen exportar sus productos al mercado internacional podrán recibir toda la capacitación necesaria para ello. “En Guatemala existe la capacidad para que las pequeñas empresas saquen sus productos a mercados internacionales, sin embargo es necesario capacitarlos”, dijo Manfredo Reyes, presidente de la Federación de Pequeña y Mediana Empresa (FEPYME), durante el lanzamiento del programa.
Otras iniciativas también surgen en este campo. Es el caso de SAP Professionals, que se creó como respuesta a la demanda de consultores para implementar soluciones en diferentes industrias, como por ejemplo retail o manufactura. Este proyecto surgió como una opción de educación y generación de empleo de valor agregado en América Latina, donde participan partners, universidades, clientes y grupos de usuarios, con el objetivo de desarrollar, a través de capacitaciones especialmente diseñadas, una masa crítica de profesionales SAP certificados en las aplicaciones de negocios.
Aprovechar los tratados de libre comercio es un reto constante para las pymes latinoamericanas cuyo cumplimiento debe replantearse constantemente. Los resultados alcanzados hasta el momento evidencian el impacto positivo de este instrumento de política comercial en la búsqueda de mejores opciones para los productos de exportación latinoamericanos, pero asimismo demandan una serie de cambios que permitan superar las dificultades y entrar así a un escenario internacional.